Alerta Aeropuerto

Casi todos somos medio fans de Alerta Aeropuerto y Fronteras Peligrosas, ¿cierto? Y algunos, al ver los programas, empezamos a entender ciertas cosas que nos pasaron cuando atravesamos migraciones.

Les cuento las anécdotas que más recuerdo:

  • Viajando por Europa, me separaban en todos y cada uno de los controles para pasarle el trapito a mi laptop y asegurar que no llevaba nada. Y, una vez, hasta me frenaron por una bolsita de souvenirs. Siempre que vean algo que no se entienda claramente qué es, te van a frenar. Y si estás medio justo con el tiempo, más probable es. Es la Ley de Murphy (¿los centennials conocen la Ley de Murphy?)

  • En el aeropuerto de Los Ángeles, apenas pasé el detector de metales, me “cachearon” y yo estaba terriblemente transpirada (con la humedad, me vuelvo agua). La agente de TSA me dijo “Estás toda transpirada”. “I know, sorry!” le respondí. Obvio, inmediatamente separaron mi valija para revisarla. Y también la de mi mamá, aunque atiné a decir que era mía, porque ella no habla inglés. Hoy pienso que no debería haberlo hecho porque ¿cómo iba a explicar que tenía 2 carry on? En fin… el mío, lo agarró un agente grandote, mayor, muy amable. Y el otro, uno más joven que no dejaba de decirme “You are in trouble!” y yo le decía, sonriendo, “No, I’m not”. “Yes, you are”, y así un rato largo. Claro, yo transpirada, sonriendo, el tipo pensó “Ésta algo tiene”. Cuando vio que el grandote ya estaba con otra valija mía, se la dejó y se fue. La revisaron toda, claramente sólo traía bolucosas y la colección completa en dvd de Gilmore Girls. Nothing to worry about. Mientras revisaba, me daba charla, que por supuesto es para sacarte info y no porque le interese saber de tu vida. Cuando quiso volver a guardar todo, no pudo y le dije que no se preocupe, que había que tener un máster en Tetris para volver a recolocar todo eso ahí adentro. Se río y me dejó ir. 

  • En Miami, había un policía “bueno” y una policía “mala”. El “bueno”, con un simple gesto me indicó que me saque el saquito que llevaba puesto. La “mala”, me mandó al escáner corporal en vez del detector de metales. Yo no veía dónde empezaba la fila, entonces me atino a asomar de nuevo por el detector de metales (donde ella estaba parada) y me grita “Ma’am!”, poniendo las manos como diciendo PARÁ! Y me señaló dónde empezaba la fila (muy atrás, por eso no la vi). Me pareció un poco exagerada su reacción. Finalmente, había mandado a tanta gente a la otra fila, que se demoró y me hizo pasar por el detector de metales. Tanto lío… 

  • Mi viejo, la primera vez que viajamos, pasó con monedas en los bolsillos de su pantalón cargo y sonó todo. Pero con él la peor parte es que las máquinas no le leen bien las huellas digitales. Entrando a Miami, intentamos hacer todo el trámite con las máquinas de autoservicio de Global Entry. Mi mamá y yo pasamos ok, pero con él no había caso. Y, cómo viajábamos juntos, tuvimos que ir los 3 por el puesto común. Igual, mejor, porque me pone un poco nerviosa pensar en que quede demorado sin hablar el idioma. Finalmente, después de muuuuchos intentos y después que el oficial se fastidiara un poco, el aparato le leyó las huellas y pudimos pasar. 

  • Yendo de BsAs a Madrid, no nos hicieron sacar la ziploc con productos de tocador. Cuando me tocó ir de Madrid a Londres, tenía la valija tal cual había pasado por BsAs, pero ahí nos retaron porque no sacamos la ziploc. Cuando ya había pasado pero aún esperaba a mi mamá, mi papá preguntó por qué me frenaron. Le dije que por la bolsa que por BsAs pasó normal, y el de TSA me escuchó y me empezó a gritar que en todos lados es igual y qué sé yo. Le dije que no, porque yo no había tocado esa valija. Me insistía. Le digo “no entiendo por qué se enoja si en todo caso estoy diciendo que en BsAs lo hicieron mal, no ustedes. Yo, por mí, revisen todo, yo me siento más segura así.” Y ahí aflojó. Pero se ve que están tan al borde que algunos, ante la duda, te hablan mal.

  • Finalmente, la vez que la pasé peor, fue en Gatwick, volviendo a BA. Repleto de gente, un lío de bandejas. Me hicieron poner toooodo en bandejas separadas: Una para la notebook, otra para la cámara (usualmente los electrónicos te permiten en una sola bandeja, pero ese día no), otra para la campera. Mientras yo terminaba de acomodarme (viajaba sola) la de TSA me empezó a mandar las bandejas por el escáner, siendo que yo no estaba lista y que había un montón de gente adelante. Transpiré hasta que pude pasar del otro lado y juntar todas mi cosas. Tranquilamente se las podría haber llevado alguien “por error” en el tumulto. Por suerte, era toda gente honesta jaja. 

La verdad, es medio molesto pasar por todas esas revisiones, sacarse los zapatos, el cinturón, la cartera, lo que sea. Es un momento que me estresa mucho, sin importar lo preparada que vaya, siempre siento que me olvido algo. Pero bueno, todo sea por nuestra seguridad, ¿no?

Como siempre, espero sus comentarios porque estoy segura que tendrán varias anécdotas para contar. 
Alice. 

 

2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Zamba dice:

    Nada que ver con drogas pero casi que hubiese sido menos estresante. Primera vez en Paris, con miedo a que no me entiendan (cero en francés, apenas “megcí” y “sivuplé). Pasamos aduana, seguimos a la gente… y estábamos en la calle, ¡sin las valijas! Encontré un information desk y me dijo en inglés “firme acá, vaya para allá, doble allá al fondo, busque la escalera, baje, gire y levante el teléfono”. Mi mujer desesperada, yo pensando “levanto el teléfono y.¿qué digo? ¿En qué idioma?”. Levanté el teléfono, sonó una chicharra, se abrió una puerta, entramos en un pasillo, y en una sala con mil valijas las nuestras estaban adelante de todo. Todavía temblando mi mujer fue al baño, volvió, se tocó la cintura y puso cara de espanto, ¡no tenía la riñonera con la plata! (Eran tiempos en que no se podía sacar cash en los cajeros, llevábamos toda la plata encima para una semana en Francia y tres semanas en Tailandia) Volvió al baño y la encontró tirada en el piso. Casi es el peor comienzo en la historia de unas vacaciones.

    Me gusta

    1. Wow! Toda una aventura y ni habían dejado el aeropuerto jajaja. Qué nervios! Yo me acuerdo en París que no podía encontrar la salida del subte. No sabés las vueltas que dimos! Ya me estaba poniendo re nerviosa, con las valijas a cuestas. Cada vez que llegábamos a una, estaba en mantenimiento y teníamos que ir para otro lado jaja. Gracias por tu comentario!

      Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s